Se pone en marcha la antigua ruta de bueyes de Burgos a Pasaia
Cinco parejas de bueyes y vacas y tres carretas cargadas con sal, alquitrán, brea, vigas y mástiles, recorrerán los más de 300 kilómetros que separan Quintanar de la Sierra (Burgos) de Pasaia en apoyo a la reconstrucción de la Nao San Juan. Se trata de la XVII Ruta Carreteril, que prepara la Real Cabaña de Carreteros de Burgos, en colaboración con el Colectivo Albaola y la Factoría Marítima Vasca de Pasajes, con la que se pretende recrear un viaje serrano del siglo XVI.
Antonio Martín Chicote, presidente de la Real Cabaña, explica que el origen de los carreteros se remonta a los Reyes Católicos, cuando se crearon rutas para garantizar el transporte de mercancías del interior del país a los puertos, y viceversa. Existían tres hermandades y la de Burgos-Soria conectaba con el Cantábrico, con puertos como los de Laredo, Castro Urdiales, Portugalete, Bilbao o Pasajes, transportando lana, madera, sal y alquitranes de los que se producían en Burgos y Soria.
Varios siglos después, la Real Cabaña de Carreteros ha decidido dedicar una de sus rutas carreteriles a recrear uno de esos tradicionales "viajes serranos", en una ruta que contará con 22 etapas divididas en tres tramos.
La primera de ellas se realizará entre Quintanar de la Sierra y Burgos capital, del 28 de abril al 1 de mayo; y en septiembre tendrán lugar los otros dos tramos, entre Burgos y Vitoria del 9 al 16 y entre Vitoria y Pasaia del 17 al 25. Se utilizarán al menos tres carretas "tematizadas", tiradas por cinco parejas de bueyes o vacas de raza serrana negra ibérica, en peligro de extinción, que transportarán sacos de sal, cubas de alquitrán y brea y vigas y mástiles.
Antonio Martín Chicote explica que la iniciativa surge de la colaboración que mantienen con el Colectivo Albaola, que se está encargando de la reconstrucción de la Nao San Juan en Pasaia. De hecho, uno de los antiguos hornos de Quintanar de la Sierra está produciendo el alquitrán y el pez naval que se utilizan para la reconstrucción, habiéndose aportado un tercio de todo el material necesario.
El consulado del mar El presidente de la Real Cabaña de Carreteros señala que la conexión entre la Nao San Juan y Burgos se encuentra en el burgalés Consulado del Mar, institución que se creó para gestionar las rutas de transporte con los puertos del norte.
El Consulado se encargaba también de asegurar a numerosos navíos y uno de ellos fue la Nao San Juan, que se hundió frente a las costas de Terranova en 1565.
El ballenero se recuperó en 1978, gracias a la organización Parks Canadá, y ha sido declarado Patrimonio Mundial de la Unesco como patrimonio subacuático.
Ahora, con motivo de la Capitalidad Europea de la Cultura 2016 de Donostia, la nao se está reconstruyendo en Pasaia y la Real Cabaña se ha querido unir de esta manera a la iniciativa.