Quesos de Burgos y Castilla y León, un gusto por lo bueno

Quesos de Burgos y Castilla y León, un gusto por lo bueno

La región de Castilla y León es conocida, generalmente, por su campo de vinos, en especial aquellas cosechas que han adquirido su denominación de origen, pero gracias a La Olla Podrida de Burgos ahora conocerás su cualidad como productora de quesos curados y algunos de los mejores lácteos de España;  pues en esta zona se recoge casi la tercera parte de toda la producción de quesos del país, considerando la leche que se extrae de las ovejas, vacas y cabras.
El Queso Zamorano, por ejemplo, es de las mejores recomendaciones. Un queso curado de Castilla y León que hoy día sigue siendo de fabricación artesanal y cuenta con una denominación de Origen Protegida. Se hace con la leche entera de ovejas propias de la Churra y la Castellana. Parte de su preparación, es dejarlo alrededor de 100 días en un lugar fresco y oscuro. Preferiblemente una bodega; así irá tomando textura y sabor.
La Olla Podrida de Burgos también recomienda comprar el queso curado Arribes de Salamanca, cuya elaboración totalmente artesanal incluye leche cruda de cabra y cuajo natural. Este queso, lleva un proceso natural y de curación para llegar al producto final, de textura agujereada, con sabor medio, un toque a frutos secos y definitivamente delicioso. A mayor curación, mayor la intensidad de sus componentes.
Por su parte, la región de Burgos es conocida por La Ruta de Los Quesos: Ilújor, Sasamón y Rico son probablemente los más famosos de toda la provincia, sin olvidarnos, del otro extremo, como es el Queso Fresco ( DOP )y el  Mantecoso de Frías.
El  Queso Curado, artesano y natural es el de mayor mercado. Lo más común es que el productor tenga su propio rebaño de ovejas (o varios), que durante todo el año son alimentadas con pasto fino y natural, así, ellos elaboran el queso casi de manera artesanal con técnicas perfectas heredadas de generación en generación,  obteniendo un resultado sencillamente sublime.
El Queso Curado de Burgos conecta con paladares habituados tanto a  quesos fuertes, como al gusto de quienes optan por un sabor más suave. Su proceso de curación se lleva más de 10 meses, a veces incluso se toman un año entero para garantizar su exquisito aroma a campo, amarmolado y grasoso en su aspecto, proporcionado por la leche cruda, propia de las ovejas de dichas tierras. Se realiza conservando la leche en tanques fríos, luego se cuaja en una cuba, se calienta y se añade el cuajo para cortarla en el paso final, proceder al llenado de los moldes manualmente y pasando luego por la prensa para extraer todo el suero del queso. Mientras mayor sea el tiempo de curación, mayor será la concentración de minerales, proteínas, calorías, grasas y minerales.
Una de las grandes bondades del queso curado de Burgos y el que se produce en Castila y León, es que sirve para ganar peso en las dietas para incrementar la masa muscular, pues una mínima porción aporta calorías, proteínas y nutrientes de gran calidad. Si estás comenzando tu régimen postvacacional, es momento de chequear todo lo que ofrecemos en quesos y embutidos aquí en La Olla Podrida de Burgos.